La Sección 22 (Oaxaca) de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) decidió mantener la huelga nacional tras una ajustada votación en su asamblea estatal, realizada durante la madrugada de este sábado, con lo que vuelve a tensar el escenario de negociación con el Gobierno federal.
De acuerdo con el resultado de la consulta interna, 6 mil 327 docentes votaron por continuar el paro, frente a 6 mil 162 que se pronunciaron a favor de decretar un receso y regresar a las aulas, una diferencia mínima que exhibe la división interna del magisterio, pero también la fuerza del bloque oaxaqueño dentro del movimiento.
A través de redes sociales, la dirigencia informó que la mayoría rechazó suspender la jornada de lucha, una decisión que podría marcar el rumbo nacional, ya que el contingente de Oaxaca es el más numeroso y, en ocasiones anteriores, sus resoluciones han terminado por imponerse al resto de las secciones.
La inconformidad entre los maestros se ha intensificado por lo que consideran respuestas insuficientes del Gobierno federal a su principal demanda: la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. Lejos de desactivar el conflicto, los ofrecimientos oficiales han generado mayor molestia y presiones para radicalizar las protestas.
A este clima de tensión se sumó la cancelación de una mesa tripartita con integrantes de la Sección 9 de la Ciudad de México, hecho que fue interpretado por sectores de la Coordinadora como una señal de falta de voluntad política para resolver el conflicto.
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Mientras tanto, la expectativa se centra en la Asamblea Nacional Representativa (ANR) programada para este sábado, donde delegados de las secciones movilizadas definirán si el plantón y las acciones de protesta continúan o se repliegan. Por ahora, la decisión de Oaxaca vuelve a colocar a la CNTE en ruta de confrontación y mantiene abierta una crisis educativa y política que sigue sin salida clara.











