Con el cinismo que identifica a los políticos de Morena, ahora resulta que el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aseguró que a pesar de las acusaciones del gobierno de Estados Unidos, sobre sus nexos con el Cártel de Sinaloa, él no pedirá licencia para separarse del cargo y espera que le alcance la vida para seguir el proceso.
“No (voy a pedir licencia), yo voy a seguir el proceso, todo el proceso, todo lo que me corresponde, ¿sabes qué? soy licenciado en matemáticas, yo me la viví de dar clases en matemáticas, pero también soy abogado, egresado de la UNAM, a mucha honra, entonces, conozco los procedimientos”, indicó.
Asimismo, Rocha Moya indicó que no tiene ningún temor porque no hay motivos.
“No temo más que tener la suficiente vida para darle seguimiento a todo el procedimiento judicial, si es que este se hace, establece, como sea…no hay de nuestra parte absolutamente nada, nada de que temer, el que nada teme, la pasa bien; el que nada teme, nada tiene que pagar”, mencionó.
Señaló que hasta el momento no ha recibido ningún requerimiento de parte de Relaciones Exteriores por la solicitud de extradición.
Resaltó que el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum en la mañanera del pueblo fue una defensa de la soberanía.
“La presidenta no hace respaldos personales, la presidenta lucha por la soberanía de México y la soberanía de México la componemos todo el pueblo, entonces, lo que ahora hizo, más que respaldos personales a alguien, lo que hizo ahora es defender la soberanía de nuestro país”, indicó.
Cabe recordar que este 29 de abril, el Distrito Sur de Nueva York, del Departamento de Justicia de Estados Unidos dio a conocer una acusación formal en contra del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios por presunta conspiración con la facción de los Chapitos del Cártel de Sinaloa.
La investigación destaca que el mandatario habría recibido apoyo político para llegar a la gubernatura y, a cambio, habría brindado protección e información confidencial a la organización criminal para facilitar el tráfico de narcóticos como fentanilo y cocaína hacia territorio estadounidense.
El documento judicial señala que esta red de corrupción permitió al grupo delictivo operar con impunidad en la entidad a cambio de sobornos millonarios.
La acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos incluye, además del gobernador Rubén Rocha Moya, al exsecretario General de Gobierno y actual senador, Enrique Inzunza
Cazarez; Enrique Díaz Vega, secretario de Administración y Finanzas; Juan de Dios Gámez Mendívil, alcalde de Culiacán; y Dámaso Castro Saavedra, vicefiscal General del Estado.
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Asimismo, el documento judicial señala a mandos y agentes de seguridad, como Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública; José Antonio Dionisio Hipólito, alias Tornado, exsubdirector de la Policía Estatal; y Juan Valenzuela Millán, alias Juanito, excomandante de la Policía Municipal de Culiacán. Así como a los agentes de la Policía de Investigación Marco Antonio Almanza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez, conocido como el Cholo.











