El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a generar controversia al insistir en que el estado de Nuevo México debería cambiar su nombre por Nueva América, bajo el argumento de que la denominación actual no representa la identidad estadounidense.
A través de una publicación en su red social Truth Social, el mandatario escribió: “¡Nuevo México debería cambiar inmediatamente su nombre a Nueva América. ¡No somos México, somos los Estados Unidos de América!”.
Trump aseguró que el cambio de nombre elevaría el valor de las viviendas y los ingresos de los habitantes, además de generar un mayor orgullo por los símbolos patrios estadounidenses. Sin embargo, no presentó evidencia que respalde la afirmación de que una nueva denominación produciría beneficios económicos.
Una propuesta que no implica un cambio oficial
La insistencia del presidente estadounidense no significa que Nuevo México vaya a cambiar oficialmente de nombre. Trump no tiene facultades para modificar unilateralmente la denominación de un estado.
La propuesta ya había provocado reacciones en septiembre, cuando el mandatario difundió imágenes en las que aparecía tachada la palabra “México” en el mapa de la entidad y sustituida por “América”.
La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, defendió entonces el nombre histórico del estado.
El trasfondo histórico y cultural
El nombre de Nuevo México tiene raíces históricas que preceden a la incorporación del territorio a Estados Unidos. La región formó parte de México tras la independencia de España y pasó a manos estadounidenses después de la guerra entre ambos países y el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848, además de posteriores cambios territoriales.
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La entidad conserva una importante herencia indígena, hispana y mexicana, elementos que forman parte de su identidad cultural.











