La instalación de un ajolote gigante en las inmediaciones del Estadio Banorte desató una inesperada controversia rumbo al Mundial de 2026, luego de que en redes sociales circularan versiones que aseguraban que la FIFA había ordenado retirar la figura por presuntos conflictos comerciales relacionados con la justa deportiva.
La escultura, colocada sobre el puente peatonal de Huipulco, en Calzada de Acoxpa, muestra a un ajolote rosa jugando futbol con una playera inspirada en la Selección Mexicana y un penacho con referencias visuales a Quetzalcóatl. Su ubicación, cercana a una de las futuras sedes mundialistas, convirtió rápidamente a la figura en un símbolo viral y en centro de debate digital.
Sin embargo, la controversia escaló más por la desinformación difundida en plataformas digitales que por hechos confirmados.
El Gobierno de la Ciudad de México salió a desmentir las versiones que apuntaban a una supuesta exigencia de la FIFA para retirar la pieza. Las autoridades capitalinas calificaron como falsas las publicaciones que afirmaban que el organismo internacional consideraba la escultura incompatible con la imagen comercial del Mundial.
De acuerdo con la administración capitalina, el retiro del ajolote ocurrió únicamente por razones de protección civil y no por presiones relacionadas con derechos comerciales o lineamientos del torneo.
Además, el gobierno defendió la presencia de símbolos culturales mexicanos en espacios públicos cercanos a los estadios, argumentando que el ajolote representa uno de los emblemas ambientales y culturales más importantes de la capital y del país.
Pese a ello, la polémica abrió nuevamente el debate sobre el peso de las marcas, patrocinios y restricciones comerciales alrededor de los grandes eventos deportivos internacionales.
En redes sociales, algunos usuarios aseguraron que la figura debía ser sustituida por “Zayu”, la mascota oficial del Mundial 2026, mientras otros criticaron lo que consideraron una supuesta subordinación cultural ante los intereses comerciales de la FIFA. No obstante, ninguna autoridad confirmó dichas versiones.
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) también intervino para frenar las especulaciones. A través de una tarjeta informativa, negó la existencia de investigaciones, sanciones o procedimientos legales relacionados con la escultura del ajolote.
#NotaAclaratoria | Ante la información que circula en algunos medios de comunicación y redes sociales, acerca del retiro de la figura del ajolote en las inmediaciones del estadio Ciudad de México o algún otro espacio público con motivo de violaciones a derechos comerciales, el… pic.twitter.com/thI7WyxkxW
— IMPI (@IMPI_Mexico) May 28, 2026
La postura del instituto reforzó la versión oficial y dejó en evidencia cómo la discusión pública se alimentó principalmente de rumores y publicaciones sin sustento.
Más allá de la controversia, el caso evidenció la sensibilidad que existe en torno a la representación cultural de México de cara al Mundial. Para muchos usuarios, el ajolote simboliza un elemento identitario que debería tener presencia visible durante un evento de alcance global.
La especie, originaria de Xochimilco y reconocida internacionalmente por su valor ecológico y cultural, ha sido utilizada durante años en campañas de conservación, turismo y promoción de la identidad mexicana.
Por ello, la posibilidad —aunque falsa— de que un símbolo nacional fuera retirado por exigencias comerciales provocó una reacción inmediata entre ciudadanos y usuarios de redes sociales.
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Hasta el momento, ni la FIFA ni el comité organizador del Mundial 2026 han emitido declaraciones que contradigan la versión presentada por el Gobierno capitalino, mientras la escultura permanece como un ejemplo de cómo la viralización de rumores puede transformar rápidamente un elemento urbano en una controversia nacional.










