Este miércoles, Irán abrió fuego contra tres buques en el Estrecho de Ormuz e incautó dos de ellos, lo que intensificó su asalto a la navegación en la vía fluvial crucial para los suministros energéticos globales.
Todo esto ocurre un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió un alto el fuego mientras mantenía un bloqueo estadounidense de los puertos iraníes.
Medios iraníes dijeron que la Guardia Revolucionaria, de carácter paramilitar, estaba llevando los dos buques a Irán después de incautarlos en el Estrecho, donde se transita el 20% del petróleo del mundo en tiempos de paz.
Identificaron un barco como Msc-Francesca, que dijeron pertenecía «al régimen sionista» en referencia a Israel, y el otro como Epaminodas.
El sitio de seguimiento Marine Traffic mostró las últimas posiciones conocidas de ambos buques cerca de la costa iraní del estrecho, al noreste de Omán.
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El enfrentamiento por el cierre del Estrecho por parte de Irán y el bloqueo estadounidense planteó dudas sobre cuándo se reanudarán las conversaciones para poner fin a la crisis.
Ya el conflicto ha hecho que los precios de la gasolina se disparen mucho más allá de la región y ha elevado el costo de los alimentos y de una amplia gama de otros productos. Cuanto más tiempo permanezca cerrado el estrecho, más graves y generalizados serán los efectos, y más tiempo tardará la economía en recuperarse.











