Este jueves 28 de agosto, el gobierno federal publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto que frena el régimen de importación temporal de calzado terminado bajo el programa IMMEX, una práctica que en los últimos años creció de manera desproporcionada y que afectó directamente la competitividad del sector.
El decreto presidencial modifica las fracciones arancelarias 64.01 a 64.05 —donde se clasifica el calzado terminado— puedan ingresar de manera temporal a México sin pagar impuestos.
Las autoridades mexicanas detectaron un uso incorrecto del programa que permitía la entrada de zapatos sin el pago de impuestos y aranceles.

Según productores nacionales y autoridades, en vez de traer mercancías para realizar la manufactura final y, posteriormente, exportarse, se estaba trayendo el calzado de otros países para quedarse en el mercado nacional.
En la conferencia matutina, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, dijo que esta práctica ha dañado a la industria y al empleo.
Sostuvo que el decreto va a permitir recuperar e incrementar los empleos del calzado, aumentar la producción nacional, evitar el contrabando y mejorar la competitividad de la industria.
De acuerdo con los datos del INEGI, entre 2019 y 2024 el PIB de la industria del calzado tuvo una caída acumulada de 3.1%, con un retroceso del 0.1% en la producción y una pérdida de 2.8% en el empleo. Tan solo en 2024, el sector enfrentó una contracción del 12.8% en su PIB, una caída del 12.5% en el valor de la producción y la pérdida de 10,958 empleos formales.
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A lo anterior se suma un crecimiento sin precedentes en las importaciones bajo IMMEX. Entre 2023 y 2024, la entrada de calzado terminado en este esquema aumentó 159% en volumen y 60.3% en valor. En comparación con 2021, la diferencia es aún más drástica: se multiplicó por 24 en volumen y por 12 en valor.