Entre tensión, los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 fueron oficialmente inaugurados por Sergio Mattarella, presidente de la República de Italia con la muestra más clara de que la política no puede separarse del deporte.
El público dejó claro su rechazo a los atletas israelíes, así como al vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance y su esposa, Usha Vance. Cuando la presentadora nombró a la pareja, el Estadio Giuseppe Meazza se vino abajo entre silbidos y gritos.
BREAKING: In a stunning moment, JD Vance was just booed relentlessly at the Olympics. Wow. The Trump-Vance admin is humiliating us on the world stage. pic.twitter.com/06ryMvehDH
— Democratic Wins Media (@DemocraticWins) February 6, 2026
Sin embargo, ni los mismos estadounidenses defienden lo que está ocurriendo en su país: «Que lleve la bandera no significa que represente todo lo que ocurre en Estados Unidos», explica un esquiador.
Asimismo, fuera del estadio se han realizado protestas debido a la presencia de agentes del ICE que acompañan a la delegación estadunidense. Ciudadanos aseguran que no quieren al ICE en Italia «porque son asesinos».
🚨 JUST IN:
— Jvnior (@Jvnior) February 6, 2026
The ENTIRE stadium at the Winter Olympics is BOOING israel’s team. I’m surprised they even let these demons compete. Shame on the Olympics. pic.twitter.com/PHJL5Mnny5
Israel desfiló con una representación reducida, cuatro atletas participaron en la ceremonia, un total de diez inscritos en la justa invernal. Al momento de su presentación, se escucharon silbidos y expresiones de desaprobación que diversas crónicas describieron como dispersas y no generalizadas.
El público mostró su indignación tras la multitud de crímenes cometidos en Gaza: «Después de lo que ha hecho, dos años de genocidio y mucho más, no debería participar en ninguna competición deportiva», expone una mujer.Recordemos que este evento en la Antigua Grecia conseguía suspender las guerras durante los juegos con la llamada tregua olímpica.











