A casi un año de los hechos, 13 militares del ejército mexicano fueron vinculados a proceso por el homicidio de dos niñas, Leidy y Alexa, ocurrido en Sinaloa, así como por la tentativa de homicidio contra otros integrantes de su familia.
El caso, que involucra a la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), pone en el centro del debate el uso de la fuerza por parte de las Fuerzas Armadas y la capacidad de las autoridades para garantizar justicia.
🚨#Comunicado | Vinculan a proceso a 13 elementos del #Ejército por el homicidio de dos niñas, Leidy y Alexa, en #Sinaloa
— Centro Prodh (@CentroProdh) April 8, 2026
Este caso pone rostro a los efectos más lesivos y dolorosos del #PoderMilitar sin controles efectivos, pues no estamos ante un caso aislado.
Esta primera… pic.twitter.com/YPCZWyMy12
Los hechos se remontan al 6 de mayo de 2025 en la comunidad de La Cieneguilla, en Sinaloa. La familia viajaba en una camioneta rumbo a la escuela cuando, tras encontrar un bloqueo en el camino, decidió regresar a su domicilio.
En ese momento, un convoy militar abrió fuego contra el vehículo sin previo aviso. En un inicio, las autoridades señalaron que se trató de un enfrentamiento, versión que no fue corregida posteriormente.
Como resultado, murieron Leidy y Alexa, de 11 y 7 años, respectivamente, y otras personas resultaron heridas.
El 6 de abril de 2026, un juez federal dictó auto de vinculación a proceso contra los 13 militares por homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa.
Durante la audiencia, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó pruebas que apuntan a un uso ilegal y arbitrario de la fuerza, al no cumplirse con lo establecido en la Ley Nacional sobre el Uso de la Fuerza.
El juez determinó que los elementos actuaron bajo la figura de dolo eventual, al considerar que, por su capacitación, podían prever el resultado letal de disparar contra la camioneta.











