Durante la audiencia celebrada este 26 de enero para definir la situación jurídica de Alfredo “N”, detenido por su probable participación en el multihomicidio de la familia Mújica Hernández, reconocida en Michoacán por su labor dedicada a la interpretación de señas se han confirmado detalles clave sobre cómo ocurrieron los hechos.
De acuerdo con los estudios forenses determinaron que la causa directa del fallecimiento fue por asfixia por intoxicación provocada por el humo mientras eran quemados vivos.
Las víctimas fueron Víctor Hernández, de 37 años; su esposa Anayeli Hernández, de 36 años, y su hija Megan, de apenas 12 años. De acuerdo con los dictámenes periciales presentados ante el juez de control, ninguno de los cuerpos presentaba impactos de bala.
- Sin embargo, en el caso de Víctor, se documentaron al menos ocho lesiones en el rostro, lo que evidencia que fue golpeado antes de morir.
- Según la línea de investigación expuesta por el agente del Ministerio Público, tres hombres arribaron al domicilio de la familia la noche del 14 de enero, alrededor de las 22:30 horas.
- En ese lugar, Víctor Mújica habría sido agredido en la cabeza, mientras que Anayeli y su hija también fueron lesionadas.
- Los presuntos agresores permanecieron en la vivienda durante varias horas, hasta aproximadamente las cinco de la mañana del 15 de enero, lapso en el que sustrajeron diversos objetos de valor.
- Posteriormente, las víctimas fueron subidas a una camioneta roja, propiedad de la propia familia. Antes de ser asesinados y abandonados, los agresores presuntamente realizaron retiros de dinero.
- Finalmente, los cuerpos fueron llevados hasta la localidad de Ucareo, en el municipio de Zinapécuaro, donde fueron calcinados y abandonados bajo un puente.
- El hallazgo ocurrió la mañana del 15 de enero, cuando personal militar realizaba recorridos de vigilancia en la zona.
- El primer cuerpo calcinado fue localizado alrededor de las 10:30 horas a un costado de la vía, mientras que los otros dos fueron encontrados metros más adelante.
- Posteriormente, un estudio técnico forense permitió establecer coincidencias de identidad: ocho de diez características correspondieron a Víctor, cuatro de diez a Anayeli y seis de diez a la menor de 12 años.
La Fiscalía General del Estado no dio a conocer el móvil del crimen y únicamente informó que el delito se encuentra clasificado como secuestro agravado.
Por su parte, la defensa de Alfredo ‘N’, de 47 años y familiar de una de las víctimas, solicitó la duplicidad del término constitucional por 144 horas, petición que fue concedida, aunque el imputado permanecerá recluido mientras se define su situación legal.
El caso continúa bajo investigación, mientras la sociedad michoacana exige justicia para una familia cuya muerte ha dejado una huella profunda de indignación y dolor.











